Paso 2.
En caso de sospecharse
que la víctima tiene una lesión en el cuello, no
se le debe inclinar la cabeza, sino colocar las manos al lado
de las mejillas y halarle la cara con los dedos índices
hacia la persona que realiza la maniobra. Luego, se examina dentro
de la boca y se limpia con los dedos cualquier desecho que se
encuentre.